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El Mercer es un antiguo palacete incrustado en parte de la muralla romana de la ciudad que se ha sabido respetar, en su proceso de arquitectura, dando como resultado una gran obra que convive con la modernidad del lujo de las instalaciones actuales.
Un gran proyecto de arquitectura
Para la transformación de este importante espacio la cadena de hoteles boutique Mercer Hoteles ha confiado el proyecto de arquitectura al estudio de Rafael Moneo, galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2012, que ha preservado los detalles históricos aportando lo más sofisticado en diseño y arquitectura unido a la belleza serena de siglos pasados.
Además de la restauración y conservación de todos los elementos históricos, el proyecto arquitectónico busca, en los nuevos materiales, mantener la esencia de la construcción original y la atmósfera que se respiraba en el interior del edificio. La piedra y la luz son, pues, las protagonistas de toda la construcción del hotel que podemos ver en las zonas comunes, habitaciones, la biblioteca...
La luz, eje clave del hotel
El proyecto de iluminación, realizado por Anoche Iluminación, ha prestado atención a los espacios y sus usos, pero también a la historia para integrarse en el proyecto global de arquitectura e interiorismo del hotel. Así, la tecnología actual ha sido utilizada para conseguir la máxima sostenibilidad en el proyecto, respetando la arquitectura existente y la calidez de la luz con la que ésta fue creada en su origen.
El resultado ha sido una iluminación técnica en la gran parte de los espacios, en la que casi desaparecen sus fuentes y se integra en paredes y techos de nueva construcción; y a la vez, destaca una iluminación más escenográfica en zonas muy puntuales, de materiales neutros, que se confunden con los existentes. La luz recorre el hotel como uno de los elementos más importantes que contrastan con la oscuridad de la estrecha calle del gótico barcelonés donde está ubicado.
Fachada y patios medievales
La fachada medieval llama la atención por albergar esta conservación del patrimonio histórico con los materiales nobles más actuales. La iluminación de esta parte se potencia de forma muy escénica con la luminaria ‘cilindro’ de Viabizzuno, además de un pequeño proyector led en los balcones, que ilumina los principales trazos de la fachada en la estrecha calle, otorgando un ambiente elegante y señorial.
En los patios interiores podemos ver algunos elementos históricos medievales como columnas del siglo XVII, arcos, balcones y ventanales que se han modificado a través de los siglos, y un revestimiento en sus muros con un jardín vertical en toda su altura. Tales muros vegetales se han usado para la iluminación de los patios, que ha sido colocada sobre unos soportes especiales escondidos entre la vegetación, con el fin de dotar al espacio de luz y movimiento de forma natural y sencilla.
Naturalidad en las habitaciones
Es una de las áreas más cuidadas donde los huéspedes se relajarán y vivirán nuevas emociones. Por esto las habitaciones del Mercer, un total de 28, conservan de una manera armoniosa la altura de sus techos y las vigas de madera originales. Una de las estrellas del hotel es la habitación Gran Suite, de 150 m2, donde se refleja verdaderamente el espíritu medieval del edificio y es que, aquí, anteriormente se asentaba la zona noble. Las habitaciones contienen materiales de gran valor, como son los suelos de madera natural y los baños, trabajados en resina de corian.
Las lámparas decorativas y de lectura de las habitaciones permiten resaltar el carácter del proyecto arquitectónico con el fin de crear un ambiente mucho más intimista que invita al relax. Para equilibrar las sombras de los distintos espacios que produce la luz cenital puntual, se han colocado luces suspendidas lateralmente al espejo, con iluminación Led y una fijación especial a los techos.
Zonas comunes espectaculares
En la zonas de paso y de disfrute de todos los visitantes del Mercer Hotel Barcelona encontramos reminiscencias al pasado, como la recepción, donde se observa una viga del siglo XVI con pinturas medievales. Para recuperar estas piezas y devolverles parte de su colorido original, se ha realizado un importante estudio histórico-arquitectónico sobre el que ha trabajado el equipo de Rafael Moneo.
En esta caso, la iluminación general de esta zona es de leds y se complementa con lámparas decorativas en las zonas de salón y estar. En los restaurantes los leds quedan ocultos en la tabiquería, iluminando el techo. La antigua torre de defensa de la muralla romana es hoy la sala comedor y la biblioteca, ubicada en el antiguo paso de ronda, que se iluminan mediante proyectores led, resaltando las antiguas pinturas medievales de forma adecuada y como se merecen para que todo el mundo se fije en ellas.
La torre de vigilancia del edificio acaba en las zonas de relax del hotel, donde destaca una terraza con vistas al barrio gótico barcelonés. En la cubierta, se halla una zona de estar, piscina y bar que se han iluminado con lineales led, de Led Linear, que se integran en la tarima de madera. La pequeña piscina, ideal para relajarse en épocas de calor, se ha iluminado con unos proyectores sumergidos led.
Grupo Mercer Hoteles
El Mercer Hotel Barcelona representa el buque insignia del grupo Mercer Hoteles, que dispone de establecimientos en edificios de interés cultural, patrimonial y artístico, normalmente ubicados en los centros históricos de las ciudades. Mercer engloba hoteles urbanos de pequeñas dimensiones, con cierta exclusividad, y siempre combinando la modernidad con la tradición y belleza histórica de otros siglos de cada lugar. Cuenta con el Mercer Hotel Casa Torner i Güell, en Vilafranca del Penedès (Barcelona) y el Mercer Boria BCN, ubicado en un palacete del siglo XVIII, también en la Ciudad Condal. El grupo tiene previsto abrir nuevos hoteles en Alella (Barcelona), Sevilla y Córdoba•
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